Don Dionisio, el papá guasu de Campo Nueve

0
3486
Dionisio Hildebrand, junto al puente que mandó construir con su propio peculio.

Los colonos de Campo Nueve, Caaguazú, llevan adelante, desde hace años, un programa de orden social que beneficia a vecinos paraguayos de menores recursos, sobre todo a los de la tercera edad. La asistencia contempla la provisión diaria de alimentos y la atención médica en el marco de un programa al que dieron en llamar “Vida Sana”. Se trata de un emprendimiento de algunos colonos (todos son menonitas).

La atención en el hospital es con un descuento del 50 por ciento del precio de los medicamentos disponibles en la farmacia del hospital para los que pueden pagar mientras que los que no, son igualmente atendidos a cuentas de los empresarios colonos.

Un cartel en la pared de un consultorio del hospital resume el espíritu que promueve esta asistencia de los productores: “Como queréis que hagan los hombres con vosotros así también haced vosotros con ellos (Lucas 6:31)”.

Dionisio Hildebrand, un empresario agrícola industrial, tuvo la amabilidad de mostrarnos no solo el hospital para los paraguayos sino también el de los colonos, lo mismo que sus sembradíos, sus obras viales dentro de la colonia.

Dijo que el 65 % de la harina consumida en Paraguay es de los molinos de Campo Nueve, que suman 16. También se administran en la zona siete fábricas de pastas junto a fábricas de balanceados, frigoríficos de pollos y peces y la famosa industria láctea de la marca “Lactolanda”.

El cooperativismo está prácticamente en el ADN de los colonos menonitas de Campo Nueve, casi nada se hace sin la participación de todos.

 “Podemos sumar por iniciativa propia, claro”, dice Hildebrand mientras conduce su camioneta entre los maizales. En este sentido comentó que él con otros empresarios de la colonia iniciaron el proyecto social “Vida Sana” que comenzó entregando un plato de comida a los vecinos paraguayos que, por la edad y otras razones familiares, se encuentran con dificultades para acceder a la alimentación del mediodía.

“Ahora estamos entregando 200 platos de lunes a sábados, los domingos dejamos que los familiares se encarguen de los mayores referidos”.

Si bien no quiso decir, otros afirmaron que Hildebrand fue uno de los principales aportantes del dinero necesario para construir dos puentes sobre el arroyo Guyrunguá, en el extremo de la colonia hacia Repatriación. Un puente costó 1.200 millones de guaraníes; 800 millones el otro. El mantenimiento de los caminos internos también está pagado por los colonos.

Se puede afirmar pues, que los productores agroindustriales de Campo 9 a más de pagar sus impuestos normales como cualquier otro paraguayo pagan de sus propios peculios los gastos que demandan las obras viales en la zona, a más de atender a los ancianos paraguayos y a una comunidad de indígenas de la parcialidad mbya guaraní asentado al lado de la colonia.

(Por Efraín Martínez Cuevas, enviado especial a Campo Nueve)

Deja un comentario